Tortura al mundo.

Generalmente estamos expuestos a un sinnúmero de situaciones, acciones, hechos, seducciones, enfrentamientos, dolores de parto. Todo esto nos haría pensar en un mundo en el que no es grato vivir, un mundo que únicamente nos conduce a una muerte próxima, que no tiene nada que la refute para acabar. Son tan pocas las soluciones, que pareciera que lo único que debemos hacer es sentarnos a esperar. Sí, todos los avances tecnológicos han deteriorado nuestro planeta, ya que, a mayores descubrimientos, mayores necesidades y mayores desperdicios, es decir, cosas desechables que se utilizan una vez y se arrojan a la oscuridad; en un lenguaje más cotidiano a la basura.

¿Qué hacer ante lo inminente? ¿Cómo retrazar lo que se avecina? Son tan fáciles las soluciones, pero tan poco el empeño que se les coloca, que las propuestas desfallecen pasando tan desapercibidas, canceladas, con la excusa típica;”encierran costos que el estado no puede sostener” . ¿Entonces en que pensar? ¿Cómo se puede analizar? He llegado a varias conclusiones que me permiten identificar en un primer momento lo que degrada más al mundo y un segundo la forma de corregirlos tantos deterioros que acontecen.

Profundicemos en todos las insuficiencias que se presentan: he llegado al complejo pensamiento que la contaminación no surge de las grandes industrias, aunque ellas impregnan evidentemente el mundo de actores deteriorantes y contaminantes. Pero las cosas van mucho más allá y prueba de ello es que hay más habitantes que industrias. Pensemos pues, en cuantos núcleos familiares se ubican en nuestro planeta y cada uno con sus diferentes necesidades, deseos y proliferaciones. He identificado a cada casa como el principal actor de contaminación, que provoca la mayoría de residuos tóxicos.”Estamos inmersos en una sociedad de la suciedad” .

Todo este compendio de factores degradantes suscitados por las familias, repercute intensamente en fatalidad y acumula un inmenso mar de basura, que se ve representada en ríos inundados y del cual yacen los más informales olores, calles sucias infestadas de moscos y ratas, parques llenos de bazofia y no de zonas verdes. Pero, ¿de dónde sale tanta inmundicia, tanta basura? Es clara la situación en el sentido explicito que cada casa posee servicios públicos, que son mínimas normas de vida y que identifican un sitio en el que residen personas, pero ¿por qué los servicios públicos? por la sensata y fiel razón que en ellos vemos y vivificamos lo necesitados que somos y como nos jactamos al creernos despilfarradores y consumistas.

Un “servicio público se ha vuelto una regla de vida” por ello lo esencial es que no falte ninguno en nuestros hogares, lo grave del caso es cómo los estamos utilizando correctamente y cuándo dejan de convertirse en servicios para unos y necesidades para

otros, que no los poseen. Por que el poseerlos y no saberlos utilizar crea caos, anarquía tóxica, pero el no tenerlos también y, en mayor medida, identificando este ultimo de no poseerlos como el principio más influyente a la hora de hablar de un mundo deteriorado por la contaminación.

Es tan grave la situación, que esta contiene un tema que no se había tocado y es el de las enfermedades, en su mayoría provenientes de la falta de agua potable, vías que canalicen el agua, como lo es el alcantarillado y la recolección de basuras. En consecuencia aparecen infecciones que a su vez afectan a chicos y a grandes. Cabe la pregunta cómo puede haber personas que no posean los servicios básicos y ¡más el del agua ! sí se supone que la ley dice y afirma que los hombres somos seres que en una mínima de reconocernos como ciudadanos, tenemos derecho a vivir dignamente, según nuestros posibilidades; hace parte el tener derecho a utilizar los servicios primarios .

Los servicios primarios son: la energía eléctrica, el gas natural, el agua potable, las redes telefónicas, alcantarillado y la recolección de basuras. Estos en su mayoría son elementales e infaltables por el grado en el que nos permiten vivir dignamente. El no poseerlos crea una serie de insuficiencias, que degradan la personalidad, llevándola a la más penosa situación de desolación y a su vez muerte. ¿Por qué ponerlo en esos términos? Porque no hay que acallar la verdad, cómo no va a haber contaminación y enfermedades si las personas no tienen ni una mínima seguridad para suplir necesidades. Recorriendo los barrios marginados de la ciudad, donde se supone que llegan las muchedumbres desplazadas por la violencia, encontré una realidad de contaminación evidente en todos los sentidos y lo más traumático era, que ellos no tenían la culpa de la contaminación causada, pues les tocaba, por llamarlo de esta forma suplir los servicios de carácter artificial y riesgosa, ¿qué contrae esto? fácilmente que la población no estaba inmune a las enfermedades, a los riesgos y la muerte.

Ya esta puesta la situación lo que más contamina es no poseerlos servicios básicos y a su vez, los que quieren poseer servicios y necesidades innecesarias, ahora sí, ¿Cuál es la solución? Como expone la Contraloría General de la República, tenemos que llegar a una situación de equidad para prestar a todas las partes hasta lo mínimo de seguridad en servicios públicos . Es obvio que las empresas prestadoras de servicios tienen que estar al pendiente de los barrios marginados y ampliar sus redes de cobertura, sin pensar tanto en los costos, sino pensar más en que su mayor servicio debe ser la calidad, una que piense en la tierra, en el hombre, en los animales, en pocas palabras en todo el entorno sin discriminar, y mucho menos pensar en la clase social.

La bazofia en el ambiente se elimina en gran parte, si suplimos en primer lugar las necesidades principales, sin dejar a nadie fuera de la cobertura de servicios, un segundo momento es el pensar que tanto-cuanto ante de gastar agua, energía eléctrica, gas natural, exceso de la telefonía, y el no tirar papeles en el lugar que es, ¿cómo debilita el ambiente y mi calidad de vida? Una simple pregunta que nos hace pensar un poco antes de actuar, que nos permite no solo reflexionar sobre el yo ante la realidad sino de la realidad en relación al yo y como influye positivamente o negativa y nefastamente.

El lema a utilizar es “servicio para todos y ambiente que sirva a todos” , La tolerancia se gana en casa y al mejor ambiente que se debe respirar es el familiar. Es importante creernos en el mundo como actores activos que tienen en sus manos el rumbo coordinado y pensado del mismo o por el contrario su total tortura.

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LA TORTURA DEL MUNDO
HERNAN FENEY RODRIGUEZ GARCIA