INVENTO REVOLUCIONARIO: EL INODORO
EL INODORO
MÁS QUE UN INVENTO, HIGIENE Y VIDA. EL INODORO EN SU GRANDEZA UN CONCEPTO QUE NO SE ENSEÑA PERO QUE NOS CONFRONTA LA VIDA
Hablar de un invento, quiere decir que debe que tener una historia, un inventor y una necesidad por la cual es creado. De otra forma no tendría cabida. Existe un objeto que ha cumplido con estás características, por tanto no se puede negar como invento pudiéndose hablar de él sin menospreciarlo, damos paso al inodoro.
¿Cómo afecta el inodoro el desarrollo de la humanidad?
En la historia de la humanidad hay hechos que inevitablemente la han marcado, son huellas imborrables, inalienables de la transformación del ser al que siempre afecta positiva o negativamente, el hombre. Estos recuerdos a nivel histórico son dados por los avances y quebrantos de las ciencias. Cuando hablamos de ciencias se expone que cada una desde su particularidad presta atención al cambio y la ruptura en la historia del hombre.
Un hecho que ha marcado al hombre es la “peste negra”, “muerte negra”, “peste bubónica” del siglo XIV, (como se le quiera llamar) por la gran cantidad de victimas a las que atormento y personas que puso en el cementerio, todas a causa de una bacteria que se trasmitía con gran prontitud entre los humanos, enfermedad que provenía de las ratas transmitida al principio por el pique de los piojos, liendres y pulgas. Aunque es de anotar que se pensaba que lo actores intelectuales de esta enfermedad eran lo gatos, gatos que fueron muertos; luego al no tener resultado con la muerte de los gatos se pensó que serían los perros, otros que también fueron dados de baja sin ninguna compasión. En definitiva, no se había avanzado nada, hasta saber que las tutoras de la enfermedad eran las ratas. Traídas por la gran inmundicia de la que estaban dotadas las calles de la época y lo pestilente de los ríos. La enfermedad en sus principios provenía de la India y Asia trasmitida posteriormente a Europa. Se podría decir que acabo con un tercio de la población. No trajo sólo devastadores muertes, sino cambios a nivel social y político, que agravaba la situación actual; no había mano de obra y la que había era costosa, esto permitía el aumento exagerado del costo de vida, además, daba más fuerzas a la enfermedad que se transmitía a gran escala pues con el simple contacto se efectuaba el contagio. Tanto era que los médicos no querían atender a sus pacientes por el miedo a morir y los sacerdotes morían confesando a los enfermos. La situación era bárbara, bastante desconsoladora, podías morir joven o muy viejo pero la muerte era latente, como nunca antes. La peste negra ha sido considerada como el más poderoso dictador sobre la historia.
Era obvia la inmundicia y deshigiene al que estaba expuesto la población, también es cierto que no había una cura propia para la enfermedad. No había una buena tecnología que permitiera combatirla. Empero, esa era tal vez una de las soluciones más lejanas y a la que se esperaba llegar, pero de fondo si se encontrara un antibiótico que la curara el mal seguiría su curso por la gran cadena de desaseo que a pasos agigantados era transmisora de enfermedades. Puede sonar descabellado pero las personas hacían sus necesidades fisiológicas y luego las arrojaban a las calles por la ventana con la frase ¡ahí va! Si estabas no muy atento podrías ser victima de los desechos.
Juzgar en está instancia sería tonto, decir ¿por qué no eran más precavidos o más higiénicos si con anterioridad se habían puesto ideas que hubieran aplacado o pasado aun segundo plano está enfermedad en particular? Tal vez no se presto atención al primer grito de aseo que surgía unos 2500 años a.C. cuando se proponía la primera idea de inodoro, y que muchas culturas vieron valida, entre ellos: cretenses, indios, egipcios y romanos. Aunque eso viene de mucho más atrás 10.000 años a.C. cuando se identifico que los olores producidos por sus residuos fisiológicos eran incómodos. Estos individuos se trasladaban a cierta distancia a hacer sus necesidades en pos de no producir malos olores cerca de los sitios donde se habitase. Entonces si esto ya estaba puesto ¿En qué parte de la historia hubo ruptura olvidándose este primer concepto de aseo y permitiéndose el desaseo total, un aroma tóxico en las calles? Esto de los olores tiene que ver mucho con los palacios y sus grandes jardines aromáticos; eran sembrados en éstos gran variedad de árboles con diferentes aromas que permitían disipar los malos olores ocasionados por los condes cuando tenían por obligación que hacer sus necesidades. Estos iban a los jardines y con una valiosa herramienta, pala, abrían un orificio en la tierra, donde hacían sus necesidades, las cuales posteriormente eran tapadas con la ayuda de la pala. Aún con cabida en nuestra historia estos jardines que disipan el olor hoy llamados fabuloso, vaniss, entre otros productos que combaten el mal olor sustituyéndolo por uno agradable y fresco.
La historia merecía algo que la cambiará y le diera una dignidad higiénica, que transformara calles putrefactas, en sitios de recogimiento, de aglomeración de personas que compartieran y respiraran aire puro, calles que se hicieran caminables y habitables; pretender una ciudad limpia. Lo sarcástico fue que hubo un gran poeta John Harintong quien en 1597 fue el que intento acabar por medio de su más grande poesía con estos padecimientos antihigiénicos volviendo a la idea del inodoro o más conocido en la época como el water closet de válvula, o como al final le decían los campesinos el John. Aunque no fue muy apoyado suscito en otros pensadores el mejoramiento de la idea. En 1775 John Cummis patento un w.c. de cisterna perfeccionado; en 1779 por Samuel Prosse con su válvula esférica. Y aunque se habla de una patente para Thomas Crapper, el estuvo vinculado con el mejoramiento y la parte comercial del mismo. En fin se había vuelto toda una necesidad complementada con las redes de alcantarillado que son hijas del water closet. Triunfando totalmente hasta el año 1890 en Inglaterra donde todas las casas estaban dotadas de inodoro y alcantarillado.
Es extraño, pero actuar desde el anonimato y salvar vidas es poco frecuente, ya que estamos dotados de súper héroes con mucha publicidad y fama, los conoces y no paran de hablar de ellos, de inventos que revolucionan la forma de vida, la hacen más cómoda, más eficaz, aceleran tu forma de hacer las cosas y está a vista de todos, todo el tiempo. Pero y ese del anonimato pregunto por qué está tan alejado de la publicidad y no se da ningún merito aunque sobre sus hombros haya recaído y recaiga una gran responsabilidad la de hacer la vida más salubre. Seres que no se vanaglorian, que te toman por individual y te escuchan sin reparos, que esperan hasta que te sientas mejor y nunca sobre todo nunca te recriminan. Seres que siempre esperan aunque se les insulte con mutiladas comparaciones, degradándole a una idea putrefacta, sabiendo que a esa idea van una y otra vez y que interiormente les hace sentir un placer enorme, muchas veces identificada con un éxtasis; es un objeto que no discrimina raza, ni defectos, no te pide papeles para entrar, te considera valioso y único y nunca te va a hablar en plural porque te espera a ti solo como un ser singular, el más importante de sus visitantes. Si un hombre hiciera lo mismo se sentiría más digno.
Cómo se puede aprender de lo que está en el anonimato pero que actúa sin decir nada, en silencio pero prestando el mejor servicio. Más que degradar deberíamos jalonar estos conocimientos y ponerlos en practicas, nosotros los hombres, también estamos llamados a combatir la “peste negra” que se nos presenta ahora. Pues las enfermedades siguen su curso encontrado nuevas vías de transmisión. Tal vez en la historia hubo hombres que hablaron de estas enfermedades y propusieron ideas para combatirlas pero por esas cosas de las historia de la humanidad hubo una ruptura. Sería valioso encontrar en la historia esas ideas y llevarlas al laboratorio; estudiándolas y trasformándolas en cosas útiles para los sufrimientos que a diario enfrenta la humanidad. No te vanaglories vive en el anonimato salvando vidas. Finalmente, cuando visites ese lugar al fondo a la derecha, no te pido que beses al inodoro, sino que simplemente le des las gracias y te disculpes por las veces que lo has ofendido, no olvides que el inodoro es poesía para tu cuerpo. Y de él puedes aprender a hacer y ser poesía para los hombres…
HERNAN FERNEY RODRIGUEZ G. 30062200
